Alimentación
La malva silvestre puede formar parte habitual de la alimentación de una tortuga rusa, siempre dentro de una dieta variada.
Se pueden ofrecer principalmente:
- Hojas tiernas o desarrolladas.
- Flores.
No debe convertirse en el único alimento. Conviene combinarla con otras plantas adecuadas, como llantén, achicoria, diente de león y hojas de morera.
Las hojas deben ofrecerse limpias y libres de pesticidas, herbicidas, abonos foliares y contaminación procedente de carreteras o animales domésticos.
Cómo reconocerla
La malva silvestre pertenece a la familia de las malváceas. Puede desarrollarse como planta bienal o perenne y presentar tallos erguidos o algo extendidos.
- Las hojas son redondeadas y presentan varios lóbulos poco profundos.
- Los bordes de las hojas son suavemente dentados.
- Las flores tienen cinco pétalos.
- Su color suele ser rosado, malva o violáceo.
- Los pétalos presentan venas más oscuras muy visibles.
Las flores aparecen normalmente en las axilas de las hojas y constituyen uno de los rasgos más útiles para su identificación.
No debe recolectarse una planta únicamente porque sus hojas se parezcan a las de una malva. Hay que confirmar también las flores, el tallo y el conjunto de la planta.
Dónde encontrarla
La malva puede encontrarse en terrenos abiertos, márgenes, solares y zonas cultivadas o alteradas.
Antes de recogerla, comprueba que:
- La identificación sea segura.
- No haya recibido pesticidas ni herbicidas.
- No crezca junto a una carretera con tráfico.
- No proceda de parques frecuentados por perros.
- No presente hongos, manchas, restos de excrementos ni signos de contaminación.
Después de recolectarla, revisa las hojas y lávalas con agua antes de ofrecérselas a Sasha.
Cómo cultivarla
La malva silvestre se reproduce fácilmente mediante semillas.
- Prefiere una ubicación soleada, aunque puede tolerar algo de semisombra.
- Se adapta a distintos tipos de suelo.
- El sustrato debe drenar bien y no permanecer constantemente encharcado.
- Puede sembrarse directamente o iniciarse en una maceta.
- Cuando las plantas estén demasiado juntas, conviene separarlas para que desarrollen mejor sus raíces y hojas.
Para recolectar hojas de forma continuada, es preferible esperar a que la planta esté bien establecida y retirar solo una parte de sus hojas cada vez.
La floración permite confirmar mejor la identificación de la planta y favorece la producción de nuevas semillas.
Precauciones
Aunque la malva es una planta adecuada, debe formar parte de una dieta variada y no utilizarse como alimento único.
- No ofrecer plantas cuya identificación no sea completamente segura.
- No recoger ejemplares tratados con productos químicos.
- Desechar hojas enfermas, oxidadas, con hongos o muy deterioradas.
- Introducirla poco a poco si Sasha no está acostumbrada a comerla.
Las hojas jóvenes pueden confundirse con las de otras plantas antes de que aparezcan las flores. Ante cualquier duda, es mejor esperar a que la planta desarrolle rasgos identificativos claros.